¿Y si el mejor cuidado para tu piel existiera desde hace siglos? Mucho antes de las cremas con largas listas de ingredientes, nuestros antepasados ya usaban el sebo de vacuno para nutrir y proteger la piel. En FrenchTallow, recuperamos esta noble materia y la traemos al presente.
¿Qué es el sebo de vacuno?
El sebo es la grasa de vacuno purificada. Una vez refinado con cuidado, se convierte en un bálsamo untuoso, estable y prácticamente inodoro. ¿Su particularidad? Su composición lipídica es notablemente similar a la del sebo humano.
Por qué la piel lo adora
- Vitaminas A, D, E y K — esenciales para la luminosidad y la regeneración.
- Ácidos grasos omega-3 y omega-6 — para reforzar la barrera cutánea.
- Lípidos idénticos a los de la piel — se absorben sin efecto graso.
- Sin agua — por tanto, sin conservantes ni aditivos.
Cómo utilizarlo
Toma una pequeña cantidad de bálsamo, caliéntala entre las palmas de las manos y aplícala en una fina capa sobre la piel limpia. Rostro, cuerpo, labios, manos, puntas del cabello: un solo tarro para todos tus gestos.
Un cuidado, mil usos
Pieles secas, sensibles, maduras o reactivas: el sebo se adapta. Nuestra versión Sin Perfume es apta incluso para la piel de los más pequeños.
¿Quieres probarlo? Descubre nuestra colección de bálsamos de sebo de vacuno, elaborados en Francia.