← Back to all articles

Bálsamo de Sebo de Ternera Sabor Piña: Lo Que Pasó Con Mi Piel Este Invierno

2026-01-14 · Pineapple

Hace como un mes, creo que era un martes, me desperté y mi cara se sentía como papel de lija. No, en serio. Era esa sensación de frío seco que te deja la piel tirante, como si te hubieras quedado dormido con la cara pegada a una bolsa de patatas fritas. Invierno. Odio el invierno. Y mi piel lo odia más. Todo se me pone rojo, se me escama, es un desastre. Había comprado una crema cara en una farmacia que prometía el cielo y me dejó la cara con una sensación rara, grasienta pero seca por debajo. Una basura. Total, que estaba desesperada y me metí en un agujero de Instagram de skincare raro y ahí vi algo sobre sebo de ternera. Sebo. Como grasa de vaca. Para la cara. Lo primero que pensé fue "esto tiene que ser una broma". Pero bueno, aquí estoy, con un bote de bálsamo de sebo batido sabor piña, y tengo que contarlo porque mi piel este invierno es otra cosa. No es magia, pero casi.

Cómo Llegué a Ponerme Grasa de Vaca en la Cara

Mira, te lo resumo. Mi rutina de skincare en invierno era básicamente: sufrimiento. Probé de todo. Cremas espesas que parecían cemento, aceites que me dejaban brillante como una dona, sérums carísimos que olían a química. Nada funcionaba de verdad. La piel se calmaba un rato y a las dos horas volvía a picar y a escamarse, sobre todo en las mejillas y entre las cejas. Un día, con el cuello dolorido por estar mal sentada en el sofá (esto no viene a cuento, pero lo cuento), estaba scrolleando y vi un perfil de una chica que hacía estos bálsamos artesanales en Francia. De sebo de ternera de pasto, batido hasta que queda con una textura súper aireada. Lo promocionaba para eczema, psoriasis, esas cosas. Yo no tengo eso, pero pensé "¿y por qué no?". Lo más raro que había hecho hasta entonces era una mascarilla de aguacate. Esto era otro nivel.

Pedí el de piña. Porque decía "escapada tropical" y "vibes de verano" y en enero, con este gris, necesitaba eso. Cuando llegó el paquete, un sobre marrón pequeño, me quedé mirando el bote de cristal. "Whipped Tallow Balm - Pineapple". Abrí la tapa con cuidado. La textura era rara. No es una crema. Es como una nube densa, como la manteca de karité pero más... sedosa. No sé. Y el olor. Huele a piña. Pero no a piña de chicle, no. Es como piña natural, dulce pero no empalagoso. Agradable. Me dio un poco de cosa untarme grasa de vaca, no te voy a mentir. Pero dije, bueno, ya estoy aquí. Me puse una bolita pequeña en la yema de los dedos, la froté para calentarla y me la apliqué en la cara. Y aquí viene lo raro.

Por Qué el Sebo de Ternera Para la Piel Tiene Sentido (Según Yo)

Esperaba que fuera grasiento. Que fuera a brillar como un faro. Pero no. Se fundió. En serio. Se calentó con el calor de los dedos y al ponerlo en la piel, desapareció. No dejó una capa pegajosa. Mi piel lo absorbió en como un minuto. Se quedó suave, no grasienta. Y lo de que "imita el sebo humano" que leí después, pues tiene sentido. Nuestra piel produce sus propios aceites, y en invierno con el frío y la calefacción, se descontrola. Ponerle algo tan similar parece que la engaña, la calma, no la agrede. No es como esas cremas con mil ingredientes que la piel no reconoce. Esto es simple. Grasa de vaca, batida, y aceite esencial de piña. Punto.

Lo empecé a usar cada noche. Después de lavarme la cara, con la piel aún un poco húmeda. Una bolita del tamaño de un guisante para toda la cara y el cuello. Los primeros días no pasó gran cosa. Estaba bien. Pero a la semana, más o menos, me di cuenta de algo. No me levantaba con esa sensación de tirantez. La piel de alrededor de la nariz, que siempre se me descamaba, estaba lisa. Y lo de las líneas de expresión... esto suena a anuncio, lo sé, pero es verdad. Tengo una línea en la frente de fruncir el ceño cuando trabajo, y se veía menos marcada por la mañana. No es que me haya quitado diez años, ojo. Es que la piel estaba más hidratada, más "rellena", y eso suaviza todo. Es como cuando inflas un poco un colchón de aire, las arrugas se estiran.

Mi Piel Después de Unas Semanas de Invierno

Ahora estamos en lo peor del frío. La calefacción a tope, el viento cortante. Y te juro que mi piel no ha vuelto a ese estado de desastre invernal. Es estable. No perfecta, no es que tenga la piel de un bebé, pero es mi piel en un buen día. No pica. No se pone roja de la nada. Se siente cómoda. Es difícil de explicar. Es como si finalmente le hubiera dado lo que necesitaba y ella dijera "ah, vale, gracias, ahora me puedo relajar".

Lo uso también en las manos. Por lavarlas tanto, se me agrietan los nudillos. Un poco de este bálsamo antes de dormir y al día siguiente están mucho mejor. No cura un corte, pero la piel alrededor está más elástica, no se abre tan fácil. Y el olor a piña por la noche es un pequeño viaje mental a un sitio más cálido. Es un detalle tonto, pero ayuda. Esto es un rollo, pero es que el skincare invernal no es solo hidratar, es también sobre no volverte loca con el mal tiempo.

¿Lo Volvería a Comprar?

Sí. De hecho, ya he pedido otro bote. Se me está acabando este. Le comenté a mi madre, que tiene la piel super seca, y al principio puso la misma cara que yo. Ahora me pide que le compre uno. No es barato, pero el bote dura una barbaridad porque con muy poco es suficiente. Y comparado con las cremas de 50 euros que no hacían nada, para mí vale cada céntimo.

Lo compré en una tiendita de Etsy, hecha a mano en Francia. La chica que lo hace parece maja, contesta a los mensajes. Es de esas cosas que compras y te da buena espina, no como un producto de una cadena grande. Siento que estoy usando algo real, sin tonterías.

Mira, si tu piel está pasando un mal invierno, si todo lo que pruebas te sienta mal o no hace nada, este bálsamo de sebo para piel seca en invierno podría ser una opción. Suena raro. Lo es. Pero a veces las cosas simples son las que funcionan. A mí el bálsamo de sebo de piña me ha cambiado el juego esta temporada.

Preguntas Rápidas Que Me Hacen

¿El sebo de ternera es bueno para la cara? Pues sí, al menos para la mía y para muchas pieles secas o sensibles. La explicación es que es muy similar a los aceites que produce nuestra piel de forma natural, así que la reconoce y la absorbe bien, sin tapar los poros. No es un ingrediente moderno, la gente lo ha usado durante siglos.

¿El bálsamo de sebo tapona los poros? En mi experiencia, no. Al revés. Como se absorbe tan bien y no deja una capa pesada, mi piel respira. Es importante usar poca cantidad, una bolita pequeña es más que suficiente para toda la cara. Si te pones mucho, sí puede quedarte sensación grasa.

¿A qué huele el bálsamo de sebo de piña? Huele a piña de verdad. Dulce y tropical, pero no es un olor artificial fuerte. Es agradable, fresco. Desaparece al poco rato de aplicártelo. No deja un rastro perfumado todo el día, que para mí es un punto a favor.

En fin. Eso es todo. Mi piel está contenta, yo estoy contenta. Para el skincare de invierno, esto ha sido mi descubrimiento. Si tienes curiosidad, quizá merezca la pena echarle un vistazo. Yo por lo pronto, sigo con mi bote.

Whipped Tallow Balm - Pineapple

Whipped Tallow Balm - Pineapple

Grass-fed whipped tallow balm

Shop on Etsy